domingo, 21 de agosto de 2011

20 de Agosto de 2011

Es el comienzo del fin. Me despierto tarde, sin saber que hay que irse antes de las 11, y tras irme a escribir mi nueva entrada del diario, me encuentro afortunadamente a Jose conectado y me dice que me van a ir a buscar al aeropuerto de Madrid =D. A las 11:10 me ducho y me avisan de que hay que salir antes de las 11. Hago a toda prisa la maleta, sin ningún tipo de orden, y me voy. Abajo deciden pasarme por alto esto y no cobrarme un día más, pero aun asi no encuentro la llave. Deshago toooda la maleta medio loco en medio del Lobby y al final la encuentro. Cuando está todo resuelto, resulta que vale pasta el dejarles la maleta ahí hasta que me vaya, les digo que mejor se la dejo a un colega y tras no pocas trabas finalmente meto la maleta en la 621, cuarto de Javi. Compruebo las rutas en metro hasta el aeropuerto, y descarto las que son imposibles porque los fines de semana hay menos estaciones de metro abiertas. Al final me decido por la línea E, que se coge en Rockefeller el fin de semana. Me acompaña Javi y me despido del Empire State Building por última vez... pero volveré. Tomo el metro y llego hasta la penúltima estación. Con $5 pago el AirTrain que me lleva en menos de 30 minutos al JFK. Son sólo las 3 de la tarde, me quedan 7 horas de espera. Leo durante 7 horas. Embarco, sin retrasos. Me esperan 6 horas y media de vuelo. Veo la película Dragon Ball Evolution, es horrenda pero me río un rato. Leo las restantes 4 horas. Llego a Madrid, y la mierda de aeropuerto tarda 45 minutos en sacar las maletas del avión y la tengo entre mis manos. Son las 11 de la mañana del domingo 21 de Agosto de 2011. Me esperan Dunkan y Loro, tal y como dijeron. Empiezan unas nuevas vacaciones, en Madrid. Pero eso es otra historia....

Aquí concluye el diario de este mañico por Nueva York. Dice la leyenda que sigue disfrutando de su mes de agosto de 2011...

Bye bye NY! Bye bye America!

PD: la comida de la encantadora Laura, la hermana de Loro, está tan buena que podría llorar.


THE END



sábado, 20 de agosto de 2011

18 y 19 de Agosto de 2011

18 de Agosto de 2011

Puedo resumir el día rápidamente. Me levanto tarde, veo la tele un buen rato mientras veo llover. Me ducho, desayuno, visto, bla bla bla. Lo de siempre, pero 3 horas más tarde. A lo que me doy cuenta es ya la 1 y me voy a comer al Amish por un par de dólares unos deliciosos espárragos trigueros y algo de pescado indefinido, pero muy rico. Lo mejor que he probado en días. Voy rápidamente a la escuela porque tengo que ir a pedir el certificado de estancia. Efectivamente hay una larga cola, y cuando me dan el certificado ya es hora de entrar a clase. Aprendo especialmente mucho vocabulario y algunos phrasal verbs, siempre tediosos y odiados. Son las 6 y me voy con Sho a dar una vuelta hasta el Lincoln Center, con diversas paradas por el camino para comprar algo de cenar. A lo que llegamos ahí son como las 9, damos una vuelta y luego a Times Square. Compramos alguna baratija de recuerdo, y de vuelta a la residencia.



19 de Agosto de 2011

Mi último día completo en Nueva York empieza... y yo sin planes. A a las 10 estoy ya preparado y me encamino a Central Park sin otra intención que disfrutar de las vistas de los rascacielos desde el enorme parque neoyorkino mientras leo un rato relajadamente. Otro atractivo turístico es irse a correr a Central Park, pero como en mi opinión correr es de cobardes, me quedo con la opción de plantarme en el suelo y simplemente leer. "Ciudad Permutación" cada vez está más interesante, por cierto. Trata temas de realidad virtual, vida artificial, inteligencia colectiva y más material que me gusta especialmente. A lo que me doy cuenta es ya la 1 de la tarde y tengo que volver. Me como el último tarro de sopa con caldo de gambas y especias, está delicioso. Me pregunto si tras 3 semanas aquí mi concepto de "delicioso" ha mutado y todo lo que no sepa a tomate de espaguetis fríos de lata o ¿rata? me sabe rico.

Vamos a clase sólo 6 personas, pues es viernes y mucha gente no tiene clase los viernes. En realidad, yo tampoco debería tenerlas pues mi curso contratado es de 16 horas a la semana, pero por una confusión el primer día hago 20 horas. Sólo he pagado por 16 y tengo el certificado como tal, pero por mí estupendo porque los viernes así a lo gratis vamos de picnic o vemos películas y aprendemos de su vocabulario, que es lo más interesante para mí ahora mismo de cara a aprender inglés. Bueno, hoy debatimos sobre ciertos temas polémicos. Jen (la profesora) nos da un papel con sentencias y tenemos que estar de acuerdo o en desacuerdo, y hablar por parejas. La cosa es hablar mucho. Después vemos una película, titulada Swing Boys o Swing Kids o algo así, ambientada en la Alemania nazi, bastante escalofriante. Aunque para mí personalmente no lo es tanto: después de "Schindler's List" ninguna película del género bélico-histórico me podrá parecer demasiado dura.

Termina la clase y Marc, que me había propuesto ir a la bolera con unos amigos, dice que su amigo al final no puede venir y él no sabe dónde está, así que se medio arruina el plan, pero no hay problema. Siempre nos quedará O'Neill's. Sho, Marc, Miriam, Ira, Hayato y yo nos quedamos allí bebiendo cerveza y hablando hasta las 9 y media. Entre tanto las nubles, que empezaban a barruntarse entre los rascacielos desde principio de tarde, dejan caer tal cantidad de agua en escasos 10 minutos que no nos lo podemos creer. Se forma un auténtico río en la 3ª Av. Pero nada, nosotros a lo nuestro. Pruebo las únicas 2 variedades de cervezas que aún no había catado, la Blue Moon y la Brooklyn Lager. Acierto con ambas, especialmente la primera, muy rica. La segunda deja un regusto dulce muy curioso también, no está nada mal. Nos comemos también unas patatas en forma de espiral con ketchup y finalmente me quedo alucinado cuando Hayato me enseña una foto de sí mismo bebiendo en Japón... La Zaragozana! Acojonante!! En Japón! Ambar en Japón!! Pero si ni Marc conoce la cerveza y es de Barcelona!! Alucinante.

Cuando salimos del pub le pido un mantel de servilleta a la camarera y de paso una foto, y esta nos propone una foto de grupo en la puerta de O'Neill's. Marc y Miriam se tienen que marchar ya porque se van a una excursión del fin de semana completo a las 6 de la mañana, y Hayato vive en el ombligo del mundo con una familia y se va ya para Grand Central Terminal. Los 3 restantes esperamos a Javi, con el que había quedado yo, y finalmente a las 11 estamos Sho, Ira, Jaewon, su novio, Javi, Giacomo y yo tomando el metro para el Village. Paramos en Astor Pl. y le damos un par de vueltas al cubo gigante antes de ir a la zona con más vidilla de por ahí. Sho nos propone un pub típico japonés en el que estuvo él, donde al parecer la cerveza es extremadamente barata. Efectivamente lo es, y aunque el sitio está cubierto por pósteres un tanto perturbadores, bebemos una barbaridad y probamos un montón de platos japoneses típicos por $10. El mejor plato es uno en que hay 6 bollitos rellenos de una pasta con queso deliciosa, excepto uno que está relleno completamente por wasabi. El wasabi es una pasta verde que parece de judías verdes... excepto porque pica una barbaridad. Sólo 5 nos atrevemos a comer, y tenemos la suerte de que es justo el que sobra el picante. Efectivamente le damos la vuelta y vemos que está relleno de Wasabi, y finalmente nos lo comemos a medias entre varios. Me debe de tocar la parte más rellena porque mi boca está a punto de entrar en combustión, pero un litro de cerveza y arreglado.

A lo que salimos del sitio son más de las 2 y no estamos para muchos trotes, así que cogemos el tren de vuelta. Me despido de Ira, la cual es un encanto y me regala una tableta de chocolate típica de Kazakhstán con una funda super bonita. Me emociono un montón con las despedidas y esta no es una excepción, pero consigo guardar las formas y pierdo de vista finalmente a todo mi grupo excepto Javi, con quien voy hasta la residencia. Con gran pesar y algo de dolor de cabeza y aturdido me echo a la cama. Espero soñar algo especial en mi última noche en Nueva York.

jueves, 18 de agosto de 2011

17 de Agosto de 2011

Amanece un soleado día, tal y como prometieron en las noticias. He quedado con Ira en ir al zoo del Bronx, y así de un tirón ver el estadio de los Yankees que está por esa zona, y ver el zoo que es gratis los miércoles. Nos cuesta como 45 minutos llegar hasta el estadio, y está cerrado. Lo rodeamos (es enorme) por hacer algo, y a lo que volvemos a la entrada justo están abriendo la tienda de souvenirs, así que entramos y compramos un par de cosas. Los precios en general son desorbitados, $135 una camiseta de los Yankees, por ejemplo. Preguntamos cómo llegar al zoo y nos indican volver una parada en la línea del metro y luego coger otro hacia el norte. Hacemos justamente eso y en 30 minutos más conseguimos llegar al zoo.

Hay una cola considerable para entrar, me imagino que mientras la gente se piensa cuánto dar de donación. Unos 20 metros de cola, calculo. Nos infiltramos entre un grupo de niños que van con la escuela y nos saltamos la cola. Y encima no hemos tenido ni que donar $1! Pasamos una hora y media en el zoo, pues no tenemos más tiempo. Lo que más me gusta es una pequeña ranita dorada que ya conocía pero que nunca había visto en persona. Se trata del animal más peligroso del planeta, en cuanto a veneno más mortífero. Puede acabar con 10 elefantes, con el veneno de 1 sóla de estas pequeñas ranitas. Vemos leones haciendo lo típico, dormir. Bueno, hay un poco de todo, aunque lo más divertido son los osos grizzly tirándose a una pequeña piscina que tienen en bomba y jugando entre ellos. Pasamos por la tienda de souvenirs y nuevamente compramos un par de tonterías, y pa'fuera. Nos quedamos de piedra al ver que la cola, antes de 20 metros, se había alargado hasta llegar a los ¿300? metros. No exagero ni un pelo si digo que tenían ahí para 3 horas o 4 como mínimo. Una absoluta barbaridad, una cola de unas 4 personas de ancho que daba una vuelta completa a no una sino dos manzanas. Ira me enseña cómo se dice en ruso (ya no me acuerdo) "a quien madruga dios le ayuda". Pero bueno, nosotros de vuelta al metro.

40 minutos después vuelvo a estar en la residencia y apresuradamente me como una lata de ravioli con el mismo tomate de mierda que los espaguetis con bolas de carne y que ya me ha hartado. Me voy a clase rápidamente y de camino leo el correo. Mierda. La Universidad de Nottingham otra vez. Ahora me dicen que de los 3 ficheros que les mandé, no pueden abrir 2 porque tienen un formato que no reconocen. El formato es JPG, el estándar de imágenes de tooodo computador. ¿Pero dónde me he metido...? En fin, cuando acaba la clase a las 6 me apresuro a ir de nuevo a la residencia y coger mi ordenador para convertir a PDF los archivos y reenviárselos. Aquí son las 6 así que en España son las 12, así que en Inglaterra son las 11 (de la noche). Bien, la fecha límite es el 17 así que no se me podrán quejar de que me he pasado de límite.

Al acabar me preparo para la actividad de esa tarde, ir al muelle 63, que está al otro lado de Manhattan (costa oeste, un poco más al sur que el portaaviones) a ver una película al aire libre que empieza a las 8. Me bajo a ver terminar el partido Barça-Madrid y ya me estoy temiendo un empate, porque en ese caso no me da tiempo a ir a ver la película. Mando toda mi energía positiva al conjunto blanco pero el maldito canijo de las narices de Messi tiene que hacer otra de las suyas y marca en el 87. Me cago en tó y me bajo a la cocina a prepararme la cena, una sopa china con especias picantes que está bastante buena. Ceno con Lisa y Marie, la francesa de mi clase y otra amiga suya de la France, que estaban en la cocina preparándose unos spaguetti, unos de verdad. Habían pedido prestada una cacerola y todo! Mantenemos una interesante conversación y se me va el tiempo volando, de hecho son ya las 8 y 30 cuando salgo de la residencia. La película empezaba a las 8 y 30. Pongo mis esperanzas en que los americanos le ponen publicidad a todo a lo bestia, hasta la misa de Harlem tuvo anuncios publicitarios antes de que empezasen a cantar...

Llego a las 9 en punto, y me tumbo por el ceped. Efectivamente ya ha empezado pero no me cuesta retomar el hilo argumental porque está con subtítulos y todo. La peli es "The Town", del 2010, que cuenta la historia de unos ladrones de bancos. Estoy rodeado por parejas de negros dándose el lote, cabe destacar. No es tarde todavía a lo que acaba la película, y me apetece caminar. Así que vuelvo a la residencia andando, lo cual son 25 calles y 11 avenidas. De camino paso por Times Square y compro otro par de chorradas de souvenirs. De vuelta a la residencia... y a dormir. Ha sido un largo día.





miércoles, 17 de agosto de 2011

16 de Agosto de 2011



Marcho a Chinatown con una y sólo una mentalidad: shopping shopping shopping!! No tengo mucho tiempo porque a lo que llego son ya las 11 y sólo puedo quedarme hasta la 1 porque hay que volver, comer, e ir a clase. Si os preguntáis por qué llego a las 11, es porque he estado acabando los trámites de Nottingham. Gracias infinitas a mis padres y a Alicia por la ayuda externa prestada sin la cual el año que viene tendría que pedir a Robin Hood que me aloje en el bosque. Bueno, mi estancia en Chinatown se puede resumir en ir por la calle mientras chinos te susurran al oído: Watches Fragances Belts! (Relojes Fragancias Cinturones). De vez en cuando entras en una tienda de souvenirs y vas a comprar algo pero dices. Huy! Lo siento... no puedo pagarte los 8 dólares acordados por esa matrícula, sólo llevo 5... les pones cara de guiri en apuros y se rinden y te dicen: ok, I give you 5. Te lo dejo por 5.

Vuelvo a la residencia, donde me preparo una sopa deliciosa. Me la tengo que comer en menos de 3 minutos aunque está ardiendo, y entre eso y que voy corriendo a clase porque llego tarde, a lo que entro estoy jadeando y sudando. Shit. Bueno, pasa la clase volando entre juegos, para variar, y en vez de mi $1pizza cojo 4 plátanos por $1, 2 para Ángel y 2 para mí. Hacemos un poco la morsa por las calles de Manhattan y ante ausencia de nada mejor que hacer me voy otra vez a Chinatown. Quería verla de noche un día, así que qué mejor oportunidad que ahora que me acuerdo? Es una zona donde perderse por las calles es sencillo, no están numeradas. Ya en la zona sigo caminando y viendo cosas por ahí, hasta encontrarme un curioso parque donde unos pandilleros chinos están jugando a basket al lado de un campo donde dos equipos juegan a fútbol. Fútbol de verdad, soccer. Sorprendido, me quedo un poco viéndolos hasta aburrirme. Además hay zona de niños y un montón de chinos hacen el chino por ahí. Y los abuelos chinos les vigilan mientras juegan a las cartas y al ajedrez. Me pregunto si estarán jugando al guiñote. 





No les pregunto y en su lugar me voy hasta el puente de Manhattan, que está ahí cerca. Sigo caminando y llego hasta el puente de Brooklyn. Salto una vaya y bajo a una mini-playa (un trozo de arena que sobresale del río) y toco el agua, está salada! Sigo caminando hacia el sur de la ciudad y casi sin darme cuenta llego hasta el puerto histórico y me leo las historias de los antiguos barcos que están atracados permanentemente en el muelle. Sigo caminando y llego a Battery Park, donde se me ocurre coger el ferry a Staten Island nuevamente. 30 minutos después estoy ya fuera de Manhattan y con mi cámara con un puñado de fotos más. 30 minutos más tarde vuelvo a estar en Manhattan, y me doy cuenta de que estoy agotado. Me voy a coger el metro hacia la residencia pero me apetece hacer una parada en Union Square, que en 2 semanas no he estado pero siempre paso por debajo. Me bajo ahí y me quedo un rato viendo a la gente hacer cosas raras, como dar discursos políticos a las 12 de la noche en mitad de la calle, o sobre todo skaters y demás pandilleros haciendo cosas... pandilleras. Hay gente de todo tipo ahí haciendo cosas realmente extrañas. Me uno a ellos y abro la lata de refresco que he comprado en un supermercado chino horas antes. Bebo hasta que me encuentro conque tiene tropezones de una extraña gelatina asquerosa. Vale, hasta aquí he llegado de rarezas. A dormir!



martes, 16 de agosto de 2011

15 de Agosto de 2011


Woo! Lunes! Me levanto lleno de energía a las 7, con idea de aprovechar bien la mañana. Ya que es pronto, decido enterarme de qué pasa en el mundo y pongo las noticias un rato. Vaya, sigue lloviendo hoy y así lo seguirá el martes, jueves, viernes y sábado. El miércoles tendremos un respiro. Me gusta la lluvia así que no me importa mucho, aunque el temporal parece que sí importa más en un festival de Indiana en el que mueren 5 personas porque se les desploma el escenario por el fuerte viento. Además una mujer ha sido violada en la calle 90, en el Upper East Side. Muchos de mis amigos se alojan en la 92, como Sho y Sebastian, sólo 2 bloques más al norte. Tras alguna cosa más, pongo un rato un interesante debate político de Obama, y un rato después a Bob Esponja. En fin, tanta cultura me sobrecarga y me levanto ya de la cama y empiezo a hacer cosas productivas. Ducha, desayuno, bla bla bla. Antes de las 10 estoy delante del edificio de la UN. Y esta vez voy con intención de hacer el tour guiado por el interior de los cuarteles de las Naciones Unidas, lo cual me cuesta unos 15 minutos de espera y $11 dólares. Me ahorro 5 pavos por ser estudiante. Genial, hoy me daré un buen atracón e iré a por unos tacos y burritos al mexicano.


El tour empieza y una mujer japonesa nos empieza a explicar los orígenes de las Naciones Unidas, los edificios donde estamos, que no es parte de USA sino de todos los países, bla bla bla. Luego nos enseña los retratos de los secretarios generales. Sólo me suena el último. Después vamos a la sala del consejo de seguridad de Naciones Unidas, donde hay 20 países representados. 5 son permanentes, los 5 del derecho a voto. La guía japonesa nos explica (en inglés, que conste!) las funciones del consejo. Después pasamos a la sala donde se reúnen los 193 países que forman las UN y más explicaciones. Si hubiésemos ido entre septiembre y nosequé otro mes hubiesemos podido ver un rato una sesión de los diplomáticos, pero no hay suerte.


Después nos llevan por unos pasillos donde hay explicaciones de: las funciones de los cascos azules; la applebutter que ha salvado millones de vidas en el tercer mundo y fue un invento sin querer de un francés; las telas para que no te piquen los mosquitos de noche y evitar así la transmisión de la malaria; las minas, cuyo coste de fabricación y colocación suma $3, mientras el coste de búsqueda y desactivación cuesta unos $1000 y es más barato dejar que mate un niño, o al menos le corte una o dos piernas; las armas nucleares, cuyo número se ha reducido en el mundo de 70.000 en la guerra fría a 30.000 en la actualidad. Incluso podemos ver objetos rescatados de Hiroshima y Nagasaki y su estado. Es curiosa una estatua a medio kilómetro del epicentro de la explosión, que se volcó con el derrumbamiento de la iglesia en que estaba y sólo fue afectada por la energía nuclear por un lado. Por el lado bueno está intacta. Por el lado malo está totalmente chamuscada, rugosa... parte de la roca se ha evaporado.



Bueno, en estas que se me va la mañana en una hora de visita y son ya casi las 12. Me voy a comprar leche y galletas para desayunar esta semana al super. De paso me desvío hasta la 50th para coger mi comida en el mexicano y vuelvo a la residencia, donde como. Me echo una pequeña siesta de 30 minutos (nunca es mal momento para dormir) y voy a clase. Dos nuevos alumnos tras que Laina se cambiase de nivel, y Belgrun (Brooklyn) haya finalizado ya sus clases. Otra española más, con lo que ya hacemos 6 de 10 en clase, y la chica coreana que había estado en mi cumpleaños! Ya no recuerdo su nombre pero era super maja. Bueno, terminan las clases y a hacer mi actividad favorita de la semana! O'Neill's pub, allá voy!



Esta vez Marc y Angel no van a ir así que voy yo solo a lanzarme a la aventura. Pido una cerveza y veo un grupo grande de gente desconocida sentada, sólo pueden ser los nuevos de Rennert de esta semana. Así que voy donde están y me presento a todos. Resulta que uno de los coreanos era SeongHo, no le había visto! Me presenta a algún japonés nuevo pero sobre todo un huevo de coreanos. Nadie me presenta a los españoles pero lo prefiero, cuanto más lejos de esa gentuza mejor!!! Muahahaha no no, todavía tengo un corazoncito español, es sólo que es mi obligación intentar hablar inglés todo lo posible. Al rato llegan Ira y Sebastian, y asimismo Kim y algún francés conocido de la residencia, y la cosa se anima entre cervezas y bromas. A eso de las 8 y media se ha ido casi todo el mundo, y descubrimos que han ido a un karaoke! Vamos a dicho lugar, que está en la 2ªAv con la 45th street, osea, a 3 minutos andando.

Efectivamente está lleno de Rennertianos, y tras pedir de beber, un rato después empieza el karaoke. Ya un poco chispa, la gente se lanza a cantar. Nos deja alucinados Sho, que hace una interpretación de Michael Jackson genial. Al final acabo accediendo a cantar con Ira American Pie, de Don McLean. Otros han cantado antes Sweet Home Alabama. Esto es el paraíso, todas las canciones que me gustan en un sólo karaoke, sin que la gente te mire raro! Nos reímos todos mucho, bebemos y cantamos felices, comemos perdices o mejor dicho alitas de perdiz o pollo, no se. El caso es que nos lo pasamos muy bien hasta que me voy a la residencia de vuelta y me siento en la cama a escribir esto.



Si la entrada de diario de hoy suena muy happy, es porque estoy especialmente happy. Realmente no sé que cerveza he estado bebiendo, yo siempre pido "the strongest", la más fuerte. No sea que me pongan una Guiness negra que no sabe a cerveza. Y me voy a dormir prontito que mañana quiero hacer cosas por la mañana. Quizá iré a Chinatown, se supone que hay muchos mercados aparte del de alimentos que ya ví, en el que vendían helados de guisantes y sapos de un palmo de largo vivos en vitrinas para consumo personal. Good night from USA!

lunes, 15 de agosto de 2011

14 de Agosto de 2011


Sigue lloviendo. Como dicen por aquí, "it's raining cats and dogs". Me preparo y salgo de aquí pronto, a las 9 y cuarto, para intentar llegar a una iglesia baptista. Tengo sólo la dirección aproximada, gracias a google maps, pero no tengo nada claro saber llegar. Tras 45 minutos de transporte público llego a la 8th Av a la altura de la 116th street. Sigue lloviendo una barbaridad, suerte que tengo el chubasquero, aunque este no salva mis zapatillas y calcetines, que acaban húmedos. Tras preguntar a varias personas encuentro la iglesia, que estaba justo en la otra esquina de la manzana de donde decía Google Maps. Me encuentro con una fila de gente que espera bajo la lluvia, y por suerte sólo tengo que esperar unos 10 minutos pues abren las puertas y la gente va entrando. Me pregunto si cabremos tantos, y al entrar me guían hacia la planta alta. Me imagino una iglesia típica, pero cuando llego a la sala principal me quedo alucinado. Es un teatro!


Un teatro entero, y en el escenario hay una batería, un bajo, dos pianos, tambores, un montón de sillas y micrófonos. Me siento hábilmente en una fila intermedia, en la fila de debajo no hay nadie sino que la han dejado para guardar abrigos. Una mujer nos dice que tranquilos, que cabremos todos porque tienen un aforo de 3000 personas. Espero unos 45 minutos hasta que todo el mundo ha sido posicionado y los miembros de la iglesia entran y se sientan en la parte baja del teatro, cerca del escenario. Son la mayoría negros, que nada más llegar ya empiezan a bailar con las pruebas de sonido que los músicos hacen. Desde luego cómo envidio el ritmo que tiene esta gente en las venas. Empieza el espectáculo sobre las 11 y unos niños empiezan a cantar al ritmo de los músicos. Al terminar una mujer les sigue, y luego la que está al piano.  Parece que se lo están pasando de maravilla, las canciones son muy animadas y pegadizas y en alguna hacen al público levantarse y palmear. Muy de película, la verdad es que no me esperaba algo tan impresionante, pero de verdad que merece la pena. Además es gratis! Te pasan un sobre para que al finalizar les dejes la donación que creas conveniente. En mi caso son $2, pues sólo tenía sueltos esos billetes y no era cuestión de darles 20. Eh! No me miréis así, para mí eso supone renunciar a 2 trozos de pizza, a la cual ya estoy adicto a día de hoy.

Tras la música sigue 1 hora del pastor dando el sermón. Al contrario que las misas católicas y sus aburridísimos curas que aburren a los muertos, este tío es realmente muy animado. De hecho hay algún rato que tal como mueve las manos y las rimas que hace, le pega totalmente estar en Harlem. Me lo imagino con una gorra para atrás un par de cadenas de oro y los pantalones por debajo del culo. Sí, definitivamente este tipo debió dejar el rap para pasarse al cristianismo. La charla, por cierto, va de que hay que intentar ser uno mismo para ser uno con dios y hallelujah y gloria y que su yo interior cree y por eso... zZZZ. Bueno un poco sí que se parece a las misas católicas, qué le vamos a hacer. Puedes adornar un somnífero con lacitos rosas pero sigue siendo un sommnífero. Al acabar de hablar vuelve la segunda parte de espectáculo, y al acabar es ya la 1 de la tarde. He quedado a las 5 a jugar a basket con un francés en la residencia y aún tengo que comer.
Salgo y a poco se me salen los ojos de las órbitas. Por supuesto sigue lloviendo, como al parecer y según he escuchado va a seguir los próximos 2 o 3 días. Pero lo que me deja alucinado es que justo enfrente de la iglesia hay un sitio de comida basura llamado "Obama's Fried Chicken". Esto ya es lo más de lo más. Por supuesto entro y me pido una hamburguesa, que además sólo me cuesta $2.5 y esta realmente buena y es enorme. De vuelta en la residencia ya son las 3 de la tarde y me pongo a leer un rato el New York Times y el correo en el lobby. Mientras tanto escucho a unas chicas decir que la supercopa es en sólo 1 hora! De paso escucho que en O'Neill's van a ponerla. Mientras tanto estaba hablando con Sebastian por Facebook así que le aviso y nos vamos los dos al pub. Nos pedimos una cerveza y disfrutamos de un gran partido. Intento mandarle un mensaje a mi madre de "Hala Madrid!!!" en el primer gol, pero se queda infinitamente siendo enviado porque no hay cobertura, y ni aun cuando la recupera lo manda, de hecho todavía sigue tonto el móvil intentándolo... Entonces me acuerdo de que había quedado a las 5 para el basket. Bueno, al infierno el basket, un Barça-Madrid está justificado, incluso un francés lo entendería. Acompaño a Grand Central a Sebastian y nos cogemos $1pizza cada uno. Al llegar, me doy media vuelta, y cada uno para su residencia, que con esta lluvia lo que más apetece es quedarse haciendo el vago. Ya en la resi me quedo leyendo hasta hartarme y me voy a dormir muy pronto, a eso de las 10.

domingo, 14 de agosto de 2011

13 de Agosto de 2011


Me levanto tarde. Pero tarde de la hostia, y me quedo haciendo el vago. Al final, me bajo al 5º a hablar con mi familia, a lo que acabo vuelvo a hacer el vago. Al final me doy una ducha y tras comer, salgo de la residencia. He estado buscando información del trayecto a Nueva Jersey, pero ya es tarde para eso, es mejor dejarlo para una mañana. En su lugar, me encamino al Pier 90, donde está atracado un portaviones de la 2ª Guerra Mundial reconvertido en museo militar. Llego allí sobre las 5, y veo que el museo cuesta $24. 



 Antes de entrar prefiero buscar referencias para saber si merece la pena, así que me doy una vuelta por ese barrio, llamado "Hell's Kitchen". Al parecer el nombre viene de que fue un barrio inmigrante hace 150 años, y se formaron gangs. Bandas criminales. Hoy en día es un barrio de bloques no muy altos, 12 o 14 pisos a lo sumo los que más. Veo que hay un parque no muy lejos y me encamino a él. Encuentro que es un campo de béisbol gigante, y un partido está a punto de empezar. Además son muy buenos! Le dan a la bola muy a menudo, no como los paquetes de Toronto. Me lo paso realmente bien viéndolo, además un hombre de Puerto Rico me explica cómo va el juego, las reglas y demás, que yo ya no me acordaba. De paso me cuenta que lleva 40 años viviendo en Nueva York, que fue testigo directo de la caída de las Torres Gemelas, y un montón más de anécdotas. Hasta me hace un par de adivinanzas estúpidas, pero de las que me río. Un tipo realmente agradable, finalmente le pido una foto con el campo de fondo y sigo mi camino.


Estoy sediento y algo hambriento, y tengo la solución ante mis ojos. Starbucks! Me pido un frapuccino de fresa tamaño extra grande, y los casi $5 valen la pena, porque sus 550 calorías me refrescan y llenan el estómago con creces (¿por qué pondrán en NY en todos los alimentos las calorías que tienen?) Me voy al metro y paro antes de lo previsto, pues en la siguiente estación leo en mi mapa: "Humphrey Bogart's house". Salgo a la calle. No hay nada curioso, así que vuelvo a la estación y sigo al norte. 100th street. 110th street. Esta es la mía. Me pongo a dar una vuelta por la zona y llego a la Universidad de Columbia. Es realmente grande y con un montón de zonas verdes bien elegantes. Sigo caminando. Me encuentro una iglesia en un parque con una estatua más que curiosa, y bajo ella una chica llora desconsolada en brazos de otra. Sigo caminando. Sakura Park, un parque hecho en honor de los 2000 cerezos que Japón regaló a Nueva York. En él están celebrando un cumpleaños un montón de padres y sus hijos, con globos, ositos de peluche... yo sigo caminando. Me encuentro el mausoleo más grande de USA, donde descansan los restos del General Grant, un icono de la Guerra Civil americana.  Me leo su historia y sigo adelante. Un mirador desde el que puedo ver Harlem desde lo alto. Sigo caminando. Me duelen los pies un huevo. Sigo caminando. Anochece y empieza a llover. Me meto en una estación del metro, que curiosamente no está bajo tierra sino sobre ella. Enseguida estoy en Times Square, donde cojo la línea 7 a Grand Central. En esta última me paro unos segundos antes de salir para ver un espectáculo de break dance.


Vuelvo a la residencia a las 9, no sin antes coger $1pizza! En la tele están poniendo un congreso del Tea Party y me quedo viéndolo un rato, sólo para asombrarme con lo que dicen. Que si el matrimonio tradicional, que si dios salvará el país el año que viene en las elecciones, que si Obama va pidiéndole perdón al mundo por lo que ha hecho América en vez de regodearse de que América es la mejor nación que la historia ha conocido. Palabras textuales. "Our sacred mission is to protect the liberty and freedom of our constitution and fight Obama". Alucinante. ¿Por qué mezclan política y religión? Me parece perfecto que defiendan los valores que les de la gana y que critiquen a la oposición como todo cristo hace, pero dios no va a bajar a gobernar el país, joder.

Escribo un rato y luego me pongo a leer Ciudad Permutación, dado que ya acabé la Caída de los Gigantes. Hoy me acostaré pronto que mañana quiero intentar ir a una iglesia de gospel, si esque encuentro una...
Antes de irme a la cama cierro las ventanas, la lluvia que cae es increíble y no me deja dormir, y eso que ya me he acostumbrado al ruido de Manhattan.
Besos Spain!


sábado, 13 de agosto de 2011

12 de Agosto de 2011


Me despierto, el sol luce radiante. Perfecto, porque hoy toca ir de picnic! Pero antes de eso, debo comprar mi parte de la comida, en mi caso la bebida. He quedado antes en ir a ver el edificio de Naciones Unidas con Ira, pero esta está enferma, así que voy solo. No tengo tiempo para la visita guiada de 50 minutos, pero hay una exposición fotográfica sobrecogedora, de guerras por el mundo. Me quedo un buen rato viéndola (desde luego da que pensar) aunque no me dicen nada nuevo. Al terminar por ahí voy a comprar al supermercado que me queda de camino 5 litros de bebidas diversas. Vuelvo al apartamento y me doy cuenta de que mi llave no está. Espero que esté en la habitación y no la haya perdido por ahí. Pregunto en recepción y me acompañan, abren la puerta, y efectivamente ahí está, en mi neceser. La había sacado de la cartera y metido en el neceser al ducharme esa mañana, y ahí sigue. Meto las bebidas en la mochila, y me dirijo a la 51st street a coger el metro. Camino hasta la 5th avenida con la 68th. Ahí esperan algunos de mis compañeros de clase, otros aún están por llegar. Cuando estamos todos vamos a comer a un claro cercano. Nos lo pasamos bastante bien, y lo que más triunfa es el Camembert que Lisa trae y el jamón. No es jamón serrano, pienso en ese momento con pesar.




Cuando todos estamos llenos, jugamos con un frisby alejándonos cada vez más. Jugamos hasta extasiarnos. Jugamos hasta que todos reímos juntos en tan bello parque de cesped natural. Pero sobre todo, jugamos hasta que le doy con el frisby en la cabeza a una mujer. La pobre estaba tomando el sol en medio de mi trayectoria, y su mirada asesina me hace pensar en que estoy al fin y al cabo en los Estados Unidos: a saber qué tiene en el bolso. ¿Un rifle? ¿Un grizzly de las rocosas? Con un discreto "sorry!" regresamos a las mantas donde volvemos a asentar nuestros traseros. Lo más sorprendente del parque son las ardillas. Se pueden ver bastantes correteando por ahí, y no tienen ningún miedo de la gente. De hecho, conseguimos a base de galletitas de chocolate que una se nos acerque y le acabamos dando de comer de la misma palma de la mano. Lisa Angel y yo (los europeos) no hemos visto nunca nada igual, y estamos tal que "ooohh so cuuute...!" El resto está indiferente, incluso a Jen le dan algo de asco. Y sospecho que el coreano mira con hambre a la ardilla. Me encanta el multiculturalismo. Ji ji ji.


Cuando acabamos el picnic cada uno se va por su cuenta. Es viernes por la tarde, así que los museos son gratis. Aprovecho para visitar el MoMA (Museum of Modern Art). No espero mucho de él dado que no me gusta el arte moderno, pero lo que veo me sorprende. De malo. Esperaba cosas malas, pero joder, esto es demasiado. Una alpaca de trigo en medio de una sala blanca. O una televisión de rayos catódicos en el suelo. Pero bueno, ¿dónde está el arte en todo esto? Decido irme rápido y hago una actividad mucho más cultural. Me recorro la 5ª avenida para ver tiendas! Hasta me compro un par de cosas en un H&M, la única tienda barata de la zona. Pienso que definitivamente tengo que descubrir cómo llegar a ese outlet de New Jersey del que todo el mundo habla pero al que nadie sabe llegar. Podría llamar a Sebastian, querían ir por la zona de Tribeca, pero realmente me apetece más pasear y estar sólo un rato.




Cuando llego al Empire State ya ha oscurecido, y me sorprende ver que hay una fila horrible de gente intentando entrar. Hasta de noche hay cola! Quizá toda esa gente no sepa que desde el Rockefeller las vistas son mucho mejores. En lugar de intentar sacarles de su error, me voy a una tienda de souvenirs en frente del Empire State y compro algunas camisetas y otras cosas. Ahí cerca se encuentra el Madison Square Garden, el estado del equipo de la NBA de NY, los Knicks, y me acerco a verlo. No puedo entrar, pero es enorme, nada que ver con el Pabellón Príncipe Felipe! No me apetece mucho volver todavía al apartamento, son como las 11. Cojo el metro hacia Uptown y subo hasta Times Square. Allí veo un rato un espectáculo de unos chavales negros con tambores. Siempre hay algo que ver en Times Square. Cuando me aburro, cojo el metro hacia Downtown y voy hasta Wall Street. Doy una vuelta por ahí hasta que me encuentro demasiado cansado. Pensaba que el downtown sería más impresionante de noche, pero la verdad es que sin las torres gemelas la zona cero no tiene mucho encanto. Nuevamente me sobrecogen un poco las sombras del pasado, y por si fuera poco enfrente de la zona cero me encuentro una iglesia con un cementerio. De día no había reparado en ello, pero de noche es aterrador.




De pronto veo una estrella fugaz, y me trae recuerdos. Pido un deseo, y sigo mi camino. Me pongo a observar la construcción de la nueva torre, que ni siquiera de noche se detiene. El 11 de septiembre hará 10 años del atentado, y va a haber un memorial, se supone que unas cascadas bastante impresionantes, es una pena que ya no vaya a estar aquí para entonces. Entro a la estación de tren que hay bajo la zona cero, y al parecer ahí se pueden coger trenes a New Jersey. Tomo nota y cojo un folleto informativo. Al guardarmelo en la cartera, me doy cuenta de que no está la tarjeta-llave de la habitación. Shit! Otra vez me la he dejado dentro. ¿Será posible? ¡Dos veces en el mismo día! Vuelvo a la residencia, y desde la pueta veo que la misma mujer que me ha ayudado antes justo se está despidiendo para irse. Mierda! Pero cuantas horas trabaja esta gente?? Espero fuera unos minutos hasta que se va, y entonces entro. No quiero que sepan que me he olvidado la llave en la habitación dos veces el mismo día. Me vuelven a acompañar hasta la habitación y efectivamente en la cama encuentro lo que buscaba. Me voy a la cama, agotado tras tanto caminar. Buenas noches NY!


viernes, 12 de agosto de 2011

11 de Agosto de 2011


Hoy descanso a gusto. Me han contestado de la universidad de Nottingham, y es vital que les mande los documentos. Así que me pongo a mandar correos e intentar organizar un poco todo... realmente detesto estar en Nueva York haciendo estas cosas, pero qué se le va a hacer. Me pongo a leer un rato porque ya no me queda tiempo suficiente para hacer nada más interesante, y me acabo por fin La Caída de los Gigantes, de Ken Follet.

Termina la clase, hoy nos lo hemos pasado especialmente bien. En uno de los juegos nos poníamos de 3 en 3, el del medio tenía que tomar una decisión estúpida y a la derecha un ángel le aconsejaba, y a la izquierda un demonio intentaba que tomase la decisión. En mi caso, la decisión estúpida ha sido: "I think I'm going to order a bald eagle -national symbol- for lunch in a Republican Party meeting, and the USA flag to use it as a napkid". Realmente me lo paso genial en clase todos los días. Tras terminar la clase jugando al Taboo, Jen nos dice que cada 2 semanas el viernes hacemos una excursión, y ese toca a Central Park. Hacemos una lista de cosas que llevaremos cada uno, y quedamos a las 2 de la tarde para ir de picnic.

Salimos de clase, y tras dejar la mochila en la residencia vuelvo a la escuela, donde me espera la actividad organizada de esa tarde, que precisamente es un tour guiado por Central Park. Entramos por el primer lago, vamos a continuación a un claro entre los árboles enorme donde un montón de gente juega al frisby y hace más actividades. No es raro ver a grupos inmensos de gente haciendo yoga, o a chavales patinando y haciendo acrobacias. Vemos el segundo lago, el que los neoyorkinos llaman "el lago", que es el que se ve en las películas románticas con las parejas navegando por él. Ya entrada la noche vemos la fuente donde se graba el opening de la serie Friends. Yo pensaba que estaba en Washington Square, pero Sho con una de sus maravillas tecnológicas nos muestra un episodio y efectivamente es en el parque. Por último llegamos al memorial de John Lennon, y vemos el Dakota Building, su casa y el lugar donde lo asesinaron.

Nos vamos buscando un sitio para cenar y encontramos un pub-restaurante irlandés. Es un poco caro. Aquí en Nueva York el alcohol es realmente caro, una cerveza en cualquier sitio vale $7 como mínimo. Me tomo un té helado muy rico por $2. Mientras tanto aprendo algunas cosas en coreano que SeongHo me enseña. Me voy a la cama pronto.





jueves, 11 de agosto de 2011

10 de Agosto de 2011


El despertador suena a las 8 y 20, estoy agotado así que pienso que un ratito más no me iría mal. A lo que me vuelvo a despertar son las 9.45, y he quedado a las 9.45 ¡qué bonita casualidad! Maldigo y me visto rápidamente y sin desayunar bajo a encontrarme con Michele y Luca. Nos vamos a la estación a coger el metro hacia el norte, con idea de ir al Metropolitan. Pensamos que la entrada está por el lado de Central Park, así que lo rodeamos entero, pero no. No está por ahí. Así que conseguimos entrar tras pagar $1. El precio que recomiendan en el museo para los estudiantes es $12, pero somos estudiantes que van a estar muchos días y ya se dejarán los $11 restantes en alguna otra actividad en NY. El museo es una pasada, lleno de arte y cultura egipcia, medieval-europea, asiatica, y más cosas que no nos da tiempo a ver. Quizá mañana vuelva yo sólo y lo disfrute en su totalidad, pienso. Volvemos, y cojo una caja de sopa con pollo en polvo y un plato de papel y una cuchara para comer. Me encuentro a Lisa -la chica de París que tengo en clase- en la cocina y comemos juntos, el plato con el agua caliente se dobla y se me empieza a caer la sopa por el suelo, pero no hay problema. Queda la suficiente cantidad para que pueda comer, y nos vamos a clase.





Cuando salimos me encuentro con Ira, Sebastian, Sho, SeongHo y Kim (los dos últimos de Seoul, South Korea). Decidimos ir a Madison Square a ver el Flatiron Building. Entre la 5ª Av. y Broadway (que no discurre paralela a todas las avenidas de Manhattan sino en diagonal) hay un edificio relativamente alto que tiene planta en forma de triángulo. Ese es el Flatiron Building, es muy curioso de ver, la verdad. Además en ese mismo lugar se ve muy bien el Empire State Building, y además el parque de Madison Square está plagado de gente. Nos acercamos, y hay un concierto. Nos sentamos en el cesped con la gente, y compramos algo de cerveza y comida. Los músicos son realmente buenos, es un grupo de blues-jazz, todos ellos negros y tocan muy bien los respectivos instrumentos. Cuando el concierto acaba rápidamente viene la policía a comunicar a todo el mundo que en 20 minutos volverá a establecerse en el parque la prohibición de estar sentados y sobre todo la de beber en la calle. Amigos, esto es américa.


Nos levantamos un rato después, y vamos a coger el metro hasta la estación del puente de Brooklyn. Sho y SeongHo me enseñan algunas cosas interesantes en japonés y coreano respectivamente, Ira me enseña las diferencias entre el ruso hablado en rusia y las regiones bálticas: la pronunciación, diferencias sintácticas, y me habla un poco más de su país. Al parecer ha estado en España así que no tengo mucho que decirle. Todos tenemos cosas interesantes que contar a los demás. Adoro a este grupo de gente, son todos ellos estupendos. Mientras hablamos estamos cruzando el puente de Brooklyn, y desde él las vistas son increíbles. Vemos todo el skyline de Manhattan, los rascacielos en medio de la oscuridad. Incluso se ve la estatua de la libertad. En el siguiente puente -Manhattan Bridge- podemos ver cómo el metro cruza por debajo de los coches. Las vistas son realmente fantásticas, la cámara de mi móvil toma fotos geniales de día, pero de noche no sirve de mucho. Por suerte Ira es periodista de una importante revista de su ciudad, y lleva una cámara muy buena. Y por supuesto Sho es japonés, y a su cámara sólo le falta poder levitar para ser de otro mundo. Tengo la sospecha de que su cámara tiene más calidad que lo que es fotografiado. Una vuelta por Brooklyn y tomamos el metro de vuelta. 15 minutos después me pongo a ver la tele en mi habitación, un programa del Discovery, mientras escribo estas líneas. Buenas noches!

Un rato después...
no me consigo dormir. Bajo al lobby a leer el correo y a publicar esta entrada del blog, y me encuentro conque en la universidad de Notts me piden un montón de datos, para enviarlos por correo. Entre ellos alguna factura de la luz o del banco como prueba del domicilio. No estoy en casa. Mi familia no está en casa. Nadie va a estar en casa en quizá 2 semanas, si no es más. Me cago en todo. Les he mandado un cordialísimo correo electrónico excusándome por no poder satisfacer su solicitud de datos en menos de 6 días que exigen. A ver qué contestan...

Ahora sí estoy cansado. Y malhumorado. Me voy a la cama.

Pero antes añado algunas fotos, para alegrarme un poco la velada y no tener pesadillas con la reina de Inglaterra señalandome con el dedo mientras ríe a carcajadas. God Save Our Noble Queen, fellas.