Amanece un soleado día, tal y como prometieron en las noticias. He quedado con Ira en ir al zoo del Bronx, y así de un tirón ver el estadio de los Yankees que está por esa zona, y ver el zoo que es gratis los miércoles. Nos cuesta como 45 minutos llegar hasta el estadio, y está cerrado. Lo rodeamos (es enorme) por hacer algo, y a lo que volvemos a la entrada justo están abriendo la tienda de souvenirs, así que entramos y compramos un par de cosas. Los precios en general son desorbitados, $135 una camiseta de los Yankees, por ejemplo. Preguntamos cómo llegar al zoo y nos indican volver una parada en la línea del metro y luego coger otro hacia el norte. Hacemos justamente eso y en 30 minutos más conseguimos llegar al zoo.
Hay una cola considerable para entrar, me imagino que mientras la gente se piensa cuánto dar de donación. Unos 20 metros de cola, calculo. Nos infiltramos entre un grupo de niños que van con la escuela y nos saltamos la cola. Y encima no hemos tenido ni que donar $1! Pasamos una hora y media en el zoo, pues no tenemos más tiempo. Lo que más me gusta es una pequeña ranita dorada que ya conocía pero que nunca había visto en persona. Se trata del animal más peligroso del planeta, en cuanto a veneno más mortífero. Puede acabar con 10 elefantes, con el veneno de 1 sóla de estas pequeñas ranitas. Vemos leones haciendo lo típico, dormir. Bueno, hay un poco de todo, aunque lo más divertido son los osos grizzly tirándose a una pequeña piscina que tienen en bomba y jugando entre ellos. Pasamos por la tienda de souvenirs y nuevamente compramos un par de tonterías, y pa'fuera. Nos quedamos de piedra al ver que la cola, antes de 20 metros, se había alargado hasta llegar a los ¿300? metros. No exagero ni un pelo si digo que tenían ahí para 3 horas o 4 como mínimo. Una absoluta barbaridad, una cola de unas 4 personas de ancho que daba una vuelta completa a no una sino dos manzanas. Ira me enseña cómo se dice en ruso (ya no me acuerdo) "a quien madruga dios le ayuda". Pero bueno, nosotros de vuelta al metro.
40 minutos después vuelvo a estar en la residencia y apresuradamente me como una lata de ravioli con el mismo tomate de mierda que los espaguetis con bolas de carne y que ya me ha hartado. Me voy a clase rápidamente y de camino leo el correo. Mierda. La Universidad de Nottingham otra vez. Ahora me dicen que de los 3 ficheros que les mandé, no pueden abrir 2 porque tienen un formato que no reconocen. El formato es JPG, el estándar de imágenes de tooodo computador. ¿Pero dónde me he metido...? En fin, cuando acaba la clase a las 6 me apresuro a ir de nuevo a la residencia y coger mi ordenador para convertir a PDF los archivos y reenviárselos. Aquí son las 6 así que en España son las 12, así que en Inglaterra son las 11 (de la noche). Bien, la fecha límite es el 17 así que no se me podrán quejar de que me he pasado de límite.
Al acabar me preparo para la actividad de esa tarde, ir al muelle 63, que está al otro lado de Manhattan (costa oeste, un poco más al sur que el portaaviones) a ver una película al aire libre que empieza a las 8. Me bajo a ver terminar el partido Barça-Madrid y ya me estoy temiendo un empate, porque en ese caso no me da tiempo a ir a ver la película. Mando toda mi energía positiva al conjunto blanco pero el maldito canijo de las narices de Messi tiene que hacer otra de las suyas y marca en el 87. Me cago en tó y me bajo a la cocina a prepararme la cena, una sopa china con especias picantes que está bastante buena. Ceno con Lisa y Marie, la francesa de mi clase y otra amiga suya de la France, que estaban en la cocina preparándose unos spaguetti, unos de verdad. Habían pedido prestada una cacerola y todo! Mantenemos una interesante conversación y se me va el tiempo volando, de hecho son ya las 8 y 30 cuando salgo de la residencia. La película empezaba a las 8 y 30. Pongo mis esperanzas en que los americanos le ponen publicidad a todo a lo bestia, hasta la misa de Harlem tuvo anuncios publicitarios antes de que empezasen a cantar...
Llego a las 9 en punto, y me tumbo por el ceped. Efectivamente ya ha empezado pero no me cuesta retomar el hilo argumental porque está con subtítulos y todo. La peli es "The Town", del 2010, que cuenta la historia de unos ladrones de bancos. Estoy rodeado por parejas de negros dándose el lote, cabe destacar. No es tarde todavía a lo que acaba la película, y me apetece caminar. Así que vuelvo a la residencia andando, lo cual son 25 calles y 11 avenidas. De camino paso por Times Square y compro otro par de chorradas de souvenirs. De vuelta a la residencia... y a dormir. Ha sido un largo día.
Hay una cola considerable para entrar, me imagino que mientras la gente se piensa cuánto dar de donación. Unos 20 metros de cola, calculo. Nos infiltramos entre un grupo de niños que van con la escuela y nos saltamos la cola. Y encima no hemos tenido ni que donar $1! Pasamos una hora y media en el zoo, pues no tenemos más tiempo. Lo que más me gusta es una pequeña ranita dorada que ya conocía pero que nunca había visto en persona. Se trata del animal más peligroso del planeta, en cuanto a veneno más mortífero. Puede acabar con 10 elefantes, con el veneno de 1 sóla de estas pequeñas ranitas. Vemos leones haciendo lo típico, dormir. Bueno, hay un poco de todo, aunque lo más divertido son los osos grizzly tirándose a una pequeña piscina que tienen en bomba y jugando entre ellos. Pasamos por la tienda de souvenirs y nuevamente compramos un par de tonterías, y pa'fuera. Nos quedamos de piedra al ver que la cola, antes de 20 metros, se había alargado hasta llegar a los ¿300? metros. No exagero ni un pelo si digo que tenían ahí para 3 horas o 4 como mínimo. Una absoluta barbaridad, una cola de unas 4 personas de ancho que daba una vuelta completa a no una sino dos manzanas. Ira me enseña cómo se dice en ruso (ya no me acuerdo) "a quien madruga dios le ayuda". Pero bueno, nosotros de vuelta al metro.
40 minutos después vuelvo a estar en la residencia y apresuradamente me como una lata de ravioli con el mismo tomate de mierda que los espaguetis con bolas de carne y que ya me ha hartado. Me voy a clase rápidamente y de camino leo el correo. Mierda. La Universidad de Nottingham otra vez. Ahora me dicen que de los 3 ficheros que les mandé, no pueden abrir 2 porque tienen un formato que no reconocen. El formato es JPG, el estándar de imágenes de tooodo computador. ¿Pero dónde me he metido...? En fin, cuando acaba la clase a las 6 me apresuro a ir de nuevo a la residencia y coger mi ordenador para convertir a PDF los archivos y reenviárselos. Aquí son las 6 así que en España son las 12, así que en Inglaterra son las 11 (de la noche). Bien, la fecha límite es el 17 así que no se me podrán quejar de que me he pasado de límite.
Al acabar me preparo para la actividad de esa tarde, ir al muelle 63, que está al otro lado de Manhattan (costa oeste, un poco más al sur que el portaaviones) a ver una película al aire libre que empieza a las 8. Me bajo a ver terminar el partido Barça-Madrid y ya me estoy temiendo un empate, porque en ese caso no me da tiempo a ir a ver la película. Mando toda mi energía positiva al conjunto blanco pero el maldito canijo de las narices de Messi tiene que hacer otra de las suyas y marca en el 87. Me cago en tó y me bajo a la cocina a prepararme la cena, una sopa china con especias picantes que está bastante buena. Ceno con Lisa y Marie, la francesa de mi clase y otra amiga suya de la France, que estaban en la cocina preparándose unos spaguetti, unos de verdad. Habían pedido prestada una cacerola y todo! Mantenemos una interesante conversación y se me va el tiempo volando, de hecho son ya las 8 y 30 cuando salgo de la residencia. La película empezaba a las 8 y 30. Pongo mis esperanzas en que los americanos le ponen publicidad a todo a lo bestia, hasta la misa de Harlem tuvo anuncios publicitarios antes de que empezasen a cantar...
Llego a las 9 en punto, y me tumbo por el ceped. Efectivamente ya ha empezado pero no me cuesta retomar el hilo argumental porque está con subtítulos y todo. La peli es "The Town", del 2010, que cuenta la historia de unos ladrones de bancos. Estoy rodeado por parejas de negros dándose el lote, cabe destacar. No es tarde todavía a lo que acaba la película, y me apetece caminar. Así que vuelvo a la residencia andando, lo cual son 25 calles y 11 avenidas. De camino paso por Times Square y compro otro par de chorradas de souvenirs. De vuelta a la residencia... y a dormir. Ha sido un largo día.


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